La madera no es sólo un recurso tradicional, sino que está adquiriendo cada vez más importancia como material de construcción del futuro. Cuando se utiliza como material estructural, la madera ofrece muchas ventajas sobre las construcciones de acero y hormigón. Por ejemplo, la fuerza específica es muy alta. El material también se puede transformar fácilmente en diferentes productos. Esto garantiza que exista una demanda cada vez mayor de esta materia prima sostenible y renovable en la industria de la construcción. La sostenibilidad y los efectos positivos sobre el balance de CO2 son puntos a favor especialmente atractivos en el período cada vez más importante del cambio climático. Sin embargo, para ser utilizado como material estructural, el comportamiento del material debe estar disponible para el diseño y cálculo de los componentes utilizados.