La prueba de tracción es una de las pruebas experimentales más básicas de pruebas destructivas de materiales. Muchas normas y reglamentos describen todos los materiales utilizados técnicamente. Para realizar la prueba de tracción se utiliza una máquina de ensayo universal con fuerza de ensayo adecuada. Las máquinas de ensayo de tracción de FORM+TEST están disponibles con accionamiento electromecánico o hidráulico y pueden diseñarse para una fuerza de ensayo de hasta 10.000,00 kN. Un aspecto clave es el agarre de la probeta, que debe adaptarse a la geometría de la misma y al propio material. Las abrazaderas de muestras deben garantizar que la muestra se sujete de forma segura sin provocar fallas durante la prueba.