Un examen exhaustivo de las propiedades de los materiales de construcción es esencial para la producción precisa de adoquines. La resistencia de las piedras se mide con mayor frecuencia mediante una prueba de tracción. En este proceso se colocan bordes cortantes que se ajustan a la pieza de prueba y se carga gradualmente la muestra. La carga se distribuye uniformemente a través de tiras de placas de presión especiales hasta que la pieza de prueba falla. Durante la prueba, la longitud de la carga y la altura de la piedra se utilizan para calcular la tensión de rotura.
Las piedras de buena calidad suelen romperse en valores entre 4 y 7 MN/m², mientras que la resistencia mínima requerida es de 3,6 MN/m². Esto significa que un metro cuadrado de superficie dividida puede soportar el peso de hasta 250 coches de tamaño medio apilados uno encima del otro. Así, la resistencia de los adoquines proporciona una seguridad significativa.